En los últimos años, la necesidad de intervención de parte de los radiólogos en la producción de imágenes mandibulares y maxilares ha crecido debido al desarrollo de implantes dentales. Estos consisten en la colocación de una raíz de titanio en el interior de la mandíbula por medio de una intervención quirúrgica que permite la fijación de dentaduras permanentes. El éxito de este procedimiento requiere de un cirujano oral que conozca el sitio preciso del canal mandibular (tronco neurovascular) y de los senos maxiliares, a la altura, el ancho y el contorno del proceso alveolar. Radiografías dentales panorámicas de rutina no son las mejores para este tipo de evaluación. Éstas no son lo suficientemente minuciosas para determinar el ancho de la mandíbula y produce hasta un 25% de distorsión. Una tomografía axial computarizada es también limitada porque mucha de la anatomía corre paralela al plano del escáner. Por otro lado, las imágenes de tomografía computarizada directas de la corona tampoco han sido exitosas debido al artefacto rayado que se crea de las restauraciones dentales y el grado de hiperextensión que se requiere del paciente.
Para mejorar la producción de imágenes de la mandíbula y maxilar inferior/superior, un programa de TC dental fue desarollado para visualizar múltiples imágenes axiales, panorámicas y transversales de la quijada. Hoy en día, este programa se usa considerablemente para evaluar pacientes con implantes dentales; también es utilizado para evaluar quistes, tumores y fracturas en desarrollo. El propósito de este estudio es identificar marcas anatómicas en imágenes reformateadas mandibulares y maxilares de TC y relacionarlas con estructuras neurovasculares y musculares.
|